martes, 17 de noviembre de 2009

Primeros Sustitutos a la pólvora negra comercial

No siempre era posible conseguir pólvora negra para la recarga de cartuchos de escopeta.- A nuestra total ignorancia inicial, se sumaban las prohibiciones de los viejos armeros que decían que nunca habia que utilizar "pólvora blanca", ya que así llamaban a la pólvora sin humo, independientemente de su color. Es por ello que algunos nos dedicamos a tratar de fabricar pólvora negra, lo que casi siempre resultaba en fracaso, ya que el salitre que se obtenía era granulado tipo azúcar, y la mezcla con azufre y carbón era malísima. Era sí posible sustituir el salitre con clorato de potasio que era posible obtener en ciertas farmacias a precio de oro, en pequeños paquetitos de cinco o diez gramos, si era en polvo, o en forma de pastillas (más caras aún) para molerlas. Las pólvoras a base de clorato de potasio resultaban bastante bien, tres partes de clorato, una de azufre y una de carbón, todo mojado, bien apisonado con una botella sobre un cristal de escritorio, y luego de amasar la mezcla, colarla, presionando la pasta con los dedos formandose unos pequeños gusanitos que caían sobre una hoja de diarios viejos previamente colocada debajo. Se dejaba secar un día la pasta y luego vuelta al colador pero en seco y se formaba la pólvora que queríamos. Nuestras medidas eran vainillas vacías de .38 y 9 mm. No sabíamos de peso de pólvora ni de peso de munición, ni nada absolutamente. A veces utilzábamos unas medidas volumétricas de Dios sabe qué pólvoras. En mi juventuds, las pólvoras negras obtenibles eran la "Elefante" y la "Gato". Tampoco tenía importancia el indicador de granulación FFG FFFG, etc. La carga era buena o mala según el estruendo que hacía. Un caso de accidente se refiere a un cazador que no pudiendo obtener pólvora sin humo de caza desarmó varios cartuchos de fusil y pasó las pólvoras en un molino de pimienta y pudo obtener unas cintas muy finas como resultado, utilizando esas cintas muy finas como pólvora para su escopeta, con el resultado que al primer disparo le estalló el arma con la pérdida del pulgar de la mano izquierda. Llegué a ver al referido cazador con su dedo pulgar de madera forrado en cuero. nunca pude confirmar la historia, porque solo lo ví una vez, medio de lejos, y a mí nunca me salieron las cintas de los gránulos de pólvora de fusil, quizá porque mi molino de pimienta era de mala calidad, quizá porque la historia era falsa.

jueves, 12 de noviembre de 2009

La recarga de cartuchos cuando no se conseguian componentes

Recuerdo que mi primer equipo de recarga de cartuchos metalicos a bala consistió en un Lee Loader para calibres .38 Spl/.357 Mag, un molde Lee de una bala de 166 grains, una libra y media de pólvora UNIQUE (de cuando la productora se llamaba Hercules), un engrasador de "torta" de cera y el "cake cutter", dos o tres cajas de vainas nuevas Winchester calibre .357 mag con espoletas, (ya no se encuentran más) , creo que unas dos mil espoletas (primers) CCI y una caja de medidas volumétricas de pólvora Lee. La medida volumétrica de pólvora del Lee Loader era Lee número 052. Los cartuchos que cargaba con esa combinación de casi 7 grains de UNIQUE y bala de 166 grains eran muy potentes en .357 magnum, y para el .38 Spl. se recomendaba la medida 020 que daba un disparo anémico por demás, teniendo que saltar al 039, que era el volumen recomendado para el 9 Luger, resultando una buena carga. De esto hace más de treinta años. Poco después pude hacerme traer una prensa JR y un juego de recargadores de 9 mm Luger (die set) y otro de .38 Spl./.357 Mag., con medidor de pólvora, molde de balas con dos cavidades y balancita. Cuando pude conseguir alguien que entendiera el modo de utilizar la prensa, el amigo "Chocoto" . Cual fue mi sorpresa de verificar que no pude darle las cunas de vainillas o "shell holders" que se me había pasado por alto comprar! Tuve que resignarme a hacer un nuevo pedido a amigos residentes en USA, esperar que me compren las piezas y me las remitan y así pasó más de un mes entre la recepción de mi primera prensa y juego de recarga y poder utilizarla. Por haberme lanzado solo a efectuar las compras, tuve dos omisiones importantes: Las de los "shell holders" y luego, de un libro de datos de recarga. Casi dos meses después recibí mi primer libro de datos de recarga, un "Lyman", donde afortunadamente figuraba la pólvora UNIQUE que era la única que tenía. Son las chapetonadas de principiante y mi derecho de piso fue de una espera de casi tres meses. En ese momento yo era un privilegiado y uno de los pocos que contaba con un equipo de recarga de cartuchos a bala. Mucha gente recargaba cartuchos de escopeta. Cuando a un nuevo amigo "Luichi" le conté que podía recargar 9 mm Luger, no me percaté del profundo impacto que causé en él. Tomó la noticia con cautela y fue preguntándome el cómo, porque era una de sus metas cargar grandes cantidades de cartuchos de ese calibre. Otra de las cosas que lo impresionó fueron las cajitas de espoletas, la Small Pistol de CCI. Había sido que él sacaba las espoletas servidas, les sacaba el yunque con una aguja y pinzas finas, planchaba la cazoleta con un punzón plano, colocaba cabezas molidas de fósforos en la misma, las cubría con un circulito de papel de aluminio cortado con sacabocados de 4 mm, recolocaba el yunque y la espoleta a su vez en el alojamiento correspondiente del culote de la vainilla .... aunque no se crea, funcionaba. Eso sí, era una espoleta muy corrosiva porque los fósforos de mi país en ese entonces eran a base de clorato de potasio. Para mí fue una sorpresa ver el cómo se hacían y funcionaban las espoletas "remanufacturadas" y para él saber que era posible comprarlas en cajitas, listas para usar.